Probablemente no. Eras tan joven y los recuerdos... se pierden.
Nadie pensó que ya tenías la edad para tener esos sentimientos. Para enamorarte de alguien. Era mayor que tú y mirabas con curiosidad.
Querías acercarte. Verlo o verla más de cerca. Pasar más tiempo cerca.
¿Qué era? ¿Tan sólo curiosidad? ¿O también atracción? Sus palabras, su sonrisa, sus labios... lo que fuera. Y no lo podías reprimir.
Era sólo un juego. Pero no sabías que te podías pinchar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario