jueves, 29 de marzo de 2012

TU PAREJA, TU AMIGO/A.


 Yo creo que tu pareja ha de ser tu mejor amigo/a. O que, en eso, se ha de convertir con el paso del tiempo. Si existe atracción... pero no comunicación, como algunos desean, la cosa -pienso- no irá demasiado lejos y, además, no tardará el día en que se convierta en insatisfactoria.

  Si no se puede hablar, si no se ha llegado antes a crear un vocabulario común, donde las palabras signifiquen lo mismo - o al menos parecido- para ambos... llegará el día en que las éstas se tornen en silencios. Y las sonrisas.. en distancia y vacío.


lunes, 19 de marzo de 2012

UNA NEVERA LLENA DE ABRAZOS



 Si yo te pidiera que me contases un chiste... tú te detendrías un instante y me contarías, de tu repertorio, el mejor.

 Al oírlo, yo reiría.Y te pediría otro, con el deseo de que me volvieses a hacer reir. Tú buscarías en la memoria. Quizá el segundo no me causase tanta gracia; pero yo te pediría otro más.

Desgraciadamente, no hay cómico que pueda hacernos reir un día entero sin parar.

Algo parecido pasa con el hambre y la sed: bastan unos bocados o unos sorbos para poderlas saciar. Al día siguiente, no obstante, abriremos de nuevo la nevera.

También necesitamos los besos, los abrazos... y, cuando pasa un tiempo, poco, de nuevo los buscamos.

viernes, 16 de marzo de 2012

¿POR QUÉ DURA MÁS LA AMISTAD QUE EL AMOR?

 Al amor siempre se le exige más que a la amistad. Soporta más presión. Por eso se quiebra antes. Igual que le pasaría a una viga a la que sometieramos a mayor peso que la que es capaz de soportar. Existe, por tanto, una relación de causa y efecto.

 El amor que más sufre...  es el que antes se acaba.


¿TÚ CON QUIÉN COMBINAS?


 Somos diferentes según la persona que nos trate. Algunas, sacan lo mejor de nosotros. Hay sabores con los que combinamos mejor.

 Pongamos el ejemplo de un cóctel: La cola y el ron dieron origen al cuba libre. Y nadie se ha quejado desde entonces, ni han pensado que formasen mala pareja. Pero a nadie se le ocurriría mezclar batido de chocolate con whisky. Ninguno de los dos tiene la culpa. Pero juntos, no funcionan.

 Pues a algunas personas les pasa lo mismo. Que no combinan.

 Hay combinaciones, sin embargo, la mar de raras. Por ejemplo, la del Submarino. Cerveza y granadina. O la de la sobrasada y la miel. O las anchoas y el tomate. Aparentemente, incompatibles. Pero que hay a quienes les gustan.



ME ENCANTAS


Alguna vez me ha dicho: “Me encantas”.

Y cuando vuelvo a su lado, o me asomo a su puerta, o a su ventana y le digo: “Hola”, con los labios o la mano es porque su sonrisa, también a mí, me encanta.

Qué alegría encontrar personas cuya forma de ser encaja con la tuya. Que se sienten cómodos a tu lado y tú al suyo. Con las que se puede hablar.

A mi me hace feliz verla sonreír. No siempre lo consigo, claro. A veces el trabajo o las preocupaciones que tiene, lo impiden. Pero yo no me rindo.

- Otro día será - pienso.

Y sí, otro día lo intento y ya sí. Una sonrisa espontánea y sincera, luminosa como el día, me agradece mi sonrisa sincera y espontánea. Porque mi sonrisa es grande en la medida que la suya también lo es.

Reciprocidad, lo podríamos llamar. Algo fundamental para darle forma, o hacerlo crecer.


¿EL AMOR? SENCILLO, POR FAVOR.


El amor ha de ser sencillo.
Los sentimientos deben brotar con facilidad.
A veces nos empeñamos en hacerlo complicado.
Empujamos. Nos esforzarnos. Y no, no es así.
Ha de ser más fácil.
No hace falta esforzarse en conquistar.
Eso es tiempo perdido.
Todo está programado mucho antes.
Y cuando se dá... es intemporal.
Da igual que uno de los amantes muera.
Antes o después, si están hechos el uno para el otro,
se volverán a encontrar.


lunes, 12 de marzo de 2012

UN CANDADO A NUESTRO AMOR


 Supongo que estos candados han sido colocados por personas que comienzan su vida y a los que, la intensidad de lo que viven, les tiene alucinados. Agarran un candado como deseo simbolizado de que eso no acabe nunca. No el amor, sino esas sensaciones.

 


 Nadie se aferra a un amor si no piensa que va a ser siempre igual de dulce, igual de tierno, igual de intenso. Si pensasen que esto se podía acabar, que el amor se acaba marchitándose raro sería que quisieran atarse a él.

 Imagino que aún ignoran la decepción que les espera pasado un tiempo. Quién sabe qué pensarán cuando pasados unos años contemplen por sorpresa la foto que, al colgarlo, hicieron del candado.