No todo el mundo encaja con nosotros. Se han de dar numerosas coincidencias. Como cuando a alguien se le rompe un electrodoméstico y ha de encontrar la pieza defectuosa.
Al pedir consejo, el técnico nos dirá:
- Tírelo. Le sale mejor comprar uno nuevo.
Pero en nuestro caso no podemos hacerlo. Tendremos que ir a un desguace. Buscar una pieza que nos valga. Una de esas que ya no se fabrican. Que tenga, más o menos, los mismos años que nosotros. Que haya vivido cosas parecidas. Que tenga recuerdos de canciones y series de televisión que son parte de nuestra vida.
En un desguace hay muchos restos de coches antiguos. Marcas, modelos diferentes... que no coincidirán necesariamente con nuestro chasis. Hemos de encontrar el adecuado. El que encaje realmente.
Y cuando por fin aparezca, los ojos parecerán brillarnos... porque, de dificil que parecía, hasta nosotros habíamos perdido la esperanza.
Vivir y mostrar nuestros sentimientos. El romanticismo es una parte importante de nuestra vida. Las claves del amor. La forma en que lo vivimos y en la que lo ofrecemos a las personas que amamos.
lunes, 28 de marzo de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
UN SABOR DELICIOSO
La vida no es fácil, ya lo sabes.
Pero... tiene un sabor delicioso.
No te olvides, claro, de quitarle la cáscara al comértela.
Es lo que amarga.
Pero... tiene un sabor delicioso.
No te olvides, claro, de quitarle la cáscara al comértela.
Es lo que amarga.
miércoles, 16 de marzo de 2011
SÍ, CARIÑO
Hace unos años, en una de esas noticias curiosas que ponen al final de algunos telediarios, mostraron un matrimonio británico que debía llevar muchos años casados. No recuerdo el número exacto. Pero, para que fuera noticia, es probable que ambos hubiesen superado los cien años de edad.
Cuando el periodista, micrófono en mano, se acercó a la entrañable pareja... le preguntó a ella cuál era el secreto de que llevasen tantos años juntos.
La anciana respondió que, sin duda, el amor intenso que se profesaban.
La periodista entonces le preguntó a él: “¿Y usted qué opina? ¿Cuál cree que es el secreto?”
Y el respondió:
- Que a todo respondo: “Sí, cariño”
domingo, 13 de marzo de 2011
¿CÓMO ES EL AMOR QUE IMAGINAS?
¿Cómo es el amor que imaginas? No digo la persona. Sino... el amor.
Imagínalo. Párate un segundo, antes de buscar una persona, a pensarlo. Descríbelo con palabras. Tal vez no lo hayas hecho hasta ahora. Quizá no te pareciera importante. Pero lo es.
Describe cuales son las cualidades que necesitas. Visualízalo. Piensa en cómo repercutirá un amor tan bueno... cuando llegue. Qué supondrá para ti.
Sé sincero/a. No conmigo, ni con los demás. Sino contigo mismo/a.
Abre la puerta. Si cuesta abrirla, si está atrancada... pregúntate por qué. Piensa qué ha pasado hasta ahora, qué ha podido pasar para que el amor que deseabas no haya llegado aún.
Quizá tú mismo/a lo hayas impedido. Quizá tú, sin darte cuenta, hayas puesto los obstáculos para que no llegase. Si es así, es por fin momento de que dejes el camino despejado...para que el amor te abrace. Te envuelva y se funda contigo.
sábado, 12 de marzo de 2011
UN ZAPATO DE CRISTAL
Incluso habiendo encontrado, a lo largo de nuestra vida, decenas de personas atractivas y agradables... no es fácil que ésta combine o encaje con nosotros al 100%.
Es como aquella fábula de Cenicienta en la que un príncipe buscaba una chica a la que le valiese un zapato de cristal.
El zapato que nosotros vamos probando es, incluso, más pequeño.
martes, 8 de marzo de 2011
REGALARTE MI CORAZÓN
- Yo, quisiera... regalarte mi corazón.
- ¿Por qué a mi? – quizá me preguntes - ¿Crees que yo sabré cuidarlo?
- No lo sé. Eso no puedo saberlo aún... Te lo prestaré, como se prestan un juguete dos niños, como se prestan una falda dos amigas... confiando en que lo trates como si fuera tuyo.
Si un día veo que lo maltratas, o lo pisoteas, iré a tu casa y te pediré que me lo devuelvas. Que he cambiado de opinión. Que he llegado a la conclusión de que no lo mereces.
Y buscaré otra persona a quien dárselo. A quien ofrecérselo. Porque tú habrás demostrado que para ti, mi corazón o mis sentimientos, no significan nada.
sábado, 5 de marzo de 2011
NO TODOS LOS GATOS SE DEJAN ABRAZAR.
No todos los gatos se dejan abrazar. Tampoco algunas personas.... quién sabe por qué. Todos necesitamos amor del bueno. Del que sana y nos hace más felices.
miércoles, 2 de marzo de 2011
EL AMOR ES DE ESAS COSAS...
No sé si me merecía aquel regalo. Probablemente no, pero terminó en mis manos. Me la trajo mi prima María un verano que fue a Inglaterra. Al verla en el escaparate, debió pensar que me gustaría.
Al principio, me quedaba grande. Luego, año tras año, la diferencia entre mi cuerpo y la camiseta fue aminorando.
Recuerdo que se me acabó quedando pequeña. Y que mi madre, la hizo trapos...
Me tuve que resignar. Aquella camiseta ya no me servía. Pero, aún después de muchos años, la recuerdo con cariño.
Me tuve que resignar. Aquella camiseta ya no me servía. Pero, aún después de muchos años, la recuerdo con cariño.
Ojalá no se me hubiera quedado pequeña. Ojalá el sol y los lavados no la hubieran desgastado.
martes, 1 de marzo de 2011
EL POLLITO AMARILLO
El amor es como uno de esos pollitos amarillos que venden en algunas tiendas y que uno no se atreve a coger por miedo a hacerle daño. O por miedo a que el pollito nos pellizque la mano con su piquito, nos veamos obligados a soltarlo, se caiga y se haga daño.
Pocas cosas hay tan tiernas como el pollito de suaves plumas amarillas.
A medida que pasa el tiempo, uno descubre el amor. Y se descubre a sí mismo frente a él. Frente a ese pollito delicado al que no desea estrangular, apretando la mano con demasiada fuerza.
EL BOTE DE KETCHUP
El Amor es un asunto complicado. Porque el deseo y los sentimientos se tienen que dar de forma recíproca.
No es como ir a un supermercado en el que, si te gusta un producto, lo coges y te lo llevas. Aquí el otro también tiene que dar su aprobación.
Imaginaros que cuando fuéramos a hacer la compra, el bote de Ketchup nos dijera que no quiere venirse con nosotros a casa. Que no le satisfacemos. Que desea un comprador más al estilo George Clooney.
Menudo chasco, ¿verdad?
No es como ir a un supermercado en el que, si te gusta un producto, lo coges y te lo llevas. Aquí el otro también tiene que dar su aprobación.
Imaginaros que cuando fuéramos a hacer la compra, el bote de Ketchup nos dijera que no quiere venirse con nosotros a casa. Que no le satisfacemos. Que desea un comprador más al estilo George Clooney.
Menudo chasco, ¿verdad?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



