No todo el mundo encaja con nosotros. Se han de dar numerosas coincidencias. Como cuando a alguien se le rompe un electrodoméstico y ha de encontrar la pieza defectuosa.
Al pedir consejo, el técnico nos dirá:
- Tírelo. Le sale mejor comprar uno nuevo.
Pero en nuestro caso no podemos hacerlo. Tendremos que ir a un desguace. Buscar una pieza que nos valga. Una de esas que ya no se fabrican. Que tenga, más o menos, los mismos años que nosotros. Que haya vivido cosas parecidas. Que tenga recuerdos de canciones y series de televisión que son parte de nuestra vida.
En un desguace hay muchos restos de coches antiguos. Marcas, modelos diferentes... que no coincidirán necesariamente con nuestro chasis. Hemos de encontrar el adecuado. El que encaje realmente.
Y cuando por fin aparezca, los ojos parecerán brillarnos... porque, de dificil que parecía, hasta nosotros habíamos perdido la esperanza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario