Los amigos tienen su espacio y su papel. Y un trocito de nuestro corazón.
Pero... cuando llega alguien especial. Más especial quiero decir que un amigo, ya se sabe quién tiene prioridad. Quién ocupará nuestro espacio. Quién será protagonista de nuestra vida. A quién dedicaremos más tiempo, más atenciones, más suspiros, más sonrisas.
Si alguien se acercó como un amigo/a pretendiendo ser otra cosa... se quedará mudo viendo que el hueco que había a tu lado ha sido ocupado por otra persona. Y un nudo se le hará en la garganta. Un nudo de palabras que se quedaron ahí, sin salir, esperando quizá una oportunidad que nunca llegó.
Y una punzada en el corazón, se clavará como una espina. Como una espina que escuece... y que cuesta sacar.
Alguien llegará con una alfiler o unas pinzas y preguntará... ¿dónde la tienes? Y si es diestro/a... logrará, finalmente, extraerla y que nos deje de doler.
No hay comentarios:
Publicar un comentario