Si notas los primeros síntomas, si adviertes que empiezo a cambiar, que dependo un poco más de ese amor que tú me das, si sientes mis manos frotarse ante ti como el que se acerca a una chimenea buscando la caricia de las llamas... ten confianza. Porque este proceso ya no tiene marcha atrás.
Déjame descongelarme. Sé que a veces este proceso desespera. Pero yo me arrimaré a ti para que tu calor lo acelere.
Sí, creo que me estoy derritiendo. Que voy dejando un charco por donde camino. Un charco de agua y hielo.
No quiero volver a pasar tanto tiempo lejos de ti. Lejos de tus caderas. Lejos de ese sofá en el que hemos pasado tantos hermosos momentos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario