Hace unos años yo estaba enamorado de una chica y hablando con una prima le dije que querer a esa persona implicaba aceptar que esa persona no quisiera estar conmigo. Mi prima se rió. Debió de parecerle una solemne estupidez.
En Occidente, el amor implica sufrimiento. Así lo entendemos.
Ha sido el pensamiento de Oriente el que nos reveló que amar a un pájaro no es compatible con querer encerrarlo en una jaula para que cante para nosotros. El pájaro debe ser libre para elegir dónde y a quién canta. Y si nosotros le amamos de verdad, respetaremos su deseo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario