lunes, 3 de junio de 2013

AMAR A UN PÁJARO

Hace unos años yo estaba enamorado de una chica y hablando con una prima le dije que querer a esa persona implicaba aceptar que esa persona no quisiera estar conmigo. Mi prima se rió. Debió de parecerle una solemne estupidez. 

En Occidente, el amor implica sufrimiento. Así lo entendemos. 

Ha sido el pensamiento de Oriente el que nos reveló que amar a un pájaro no es compatible con querer encerrarlo en una jaula para que cante para nosotros. El pájaro debe ser libre para elegir dónde y a quién canta. Y si nosotros le amamos de verdad, respetaremos su deseo.

En vez de llorar, deja que otros se acerquen y te convenzan con su canto. Elige entre todos lo que se acerquen, uno. Y vuelve a enredarte en sus brazos. A beber de su boca. A sentir sus manos deslizarse por tu piel.



No hay comentarios:

Publicar un comentario