Todo el mundo pasa por momentos de pérdida de fe en el amor. Depende de cómo se hayan comportado las personas a quienes decidimos confiar nuestro corazón.
Yo creo que tenemos que conocer nuestra naturaleza... como el jardinero aprende qué necesita cada planta.
Cuánta luz, cuánta agua, qué clase de abono con el que alimentarlo o la tierra en la que hundir la semilla.
Si entiendes que el amor es algo parecido... la próxima vez que te enamores, sabrás elegir mejor el jardinero.
El hombre o la mujer que cuide de nosotros, que somos su jardín.
A veces el "jardinero" se cansa de cuidar su flor, se aburre de mimarla, ya no la ve tan maravillosa... y un día empieza a ver más bellas a otras flores, y se olvida de la suya y la abandona a su destino para siempre. La flor se marchita, ya no tiene fuerzas para vivir y desaparece. Algo parecido a lo que le pasa al amor... pero con pétalos.
ResponderEliminarPasa a menudo que el jardinero pose su atención en otra flor. Se sienta conmovido por otros colores y otras formas y otros olores.
EliminarForma parte de la naturaleza de cada cual.
Hay quién se enamora, como el Principito, de una flor y la cuida y protege hasta que muere.