Hola, mi amor:
Sí, ya sé que es pronto para llamarte así. Que quizá escucharlo te ponga a la defensiva. Pero... ¿qué le voy a hacer si deseo que seas mi amor? Es cierto que no te conozco lo suficiente. Pero, ¿he de cortar las alas a este sentimiento? ¿Dispararle como un cazador impidiendo que vuele libre?
No puedo, ni deseo hacerlo. Quiero que este sentimiento vuele por el cielo. No hay nada de malo en ello. Sólo un riesgo. Un pequeño riesgo. Pero en la vida hay que arriesgarse. Soñar... dormidos y despiertos.
Lo reconozco: poder amar a una chica como tú me parece un sueño del que uno no desea nunca despertar. Y si alguien te despierta, enojado le preguntas.
- ¿Por qué lo has hecho?
Porque, una vez despierto, no podrás recuperar lo que estabas sintiendo... casi como una realidad.
Sí, ya sé que es pronto para llamarte así. Que quizá escucharlo te ponga a la defensiva. Pero... ¿qué le voy a hacer si deseo que seas mi amor? Es cierto que no te conozco lo suficiente. Pero, ¿he de cortar las alas a este sentimiento? ¿Dispararle como un cazador impidiendo que vuele libre?
No puedo, ni deseo hacerlo. Quiero que este sentimiento vuele por el cielo. No hay nada de malo en ello. Sólo un riesgo. Un pequeño riesgo. Pero en la vida hay que arriesgarse. Soñar... dormidos y despiertos.
Lo reconozco: poder amar a una chica como tú me parece un sueño del que uno no desea nunca despertar. Y si alguien te despierta, enojado le preguntas.
- ¿Por qué lo has hecho?
Porque, una vez despierto, no podrás recuperar lo que estabas sintiendo... casi como una realidad.
Y, entonces, decepcionado dirás:
- Si hasta lo podía tocar...
- Si hasta lo podía tocar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario