martes, 24 de julio de 2012

PENDE DE UN HILO

El amor es un ser delicado. Enferma con facilidad. Es muy sensible a los cambios de tiempo y, sobretodo, de humor. Se queda perplejo y esto le hace asustarse. Como un niño, enseguida se pone a llorar.

- Pero... si no pasa nada - le dirán.

Y él se secará las lágrimas pensando que era el fin.

- Venga, nos damos una nueva oportunidad - tratarán de consolarle.

El se calmará momentaneamente no creyendo que sea del todo posible. Pues su salud pende siempre de un hilo. Un hilo que... o sostienen dos personas, o no se sostiene.


No hay comentarios:

Publicar un comentario