domingo, 19 de agosto de 2012

¿EN QUÉ GASOLINERA REPOSTAS?


 Piensa en el amor como una gasolinera.

 Tú eliges en cuál repostar. Y no todas son iguales. Has de seleccionar qué gasolina le sienta mejor a tu motor. Cuando lo hayas descubierto, el amor ya no te hará sufrir más y el motor - o sea tu corazón- ya no protestará porque no recibe la gasolina que mejor le hace funcionar.

 Por ejemplo: si yo te preguntara qué gasolina necesitas... ¿Normal o Super? Tú dirías Super. Pues eso mismo ocurre con el amor.





Quizá a ti esto te parezca gasolina "Super". Pero tal vez no sea lo que necesita "tu motor".




1 comentario:

  1. Pues en cuestion de amor mi motor ha funcionado muy bien tanto con normal como con super pero siempre,siempre ha tenido q ser sin plomo y es que estar con un plomo por muy super que sea termina gripando el motor.Esto no se por que me ha recordado a una frase que dice mi amigo Paco:solo hay algo peor que un guap@ que se lo tenga creido y es un fe@ venido a mas.
    Besos

    ResponderEliminar